Paisajes

Cueva de Arenaza 

Del arte rupestre Paleolítico del Sudeste de Europa, Galdames cuenta con un importante legado. Son sus pinturas plasmadas en la cueva de Arenaza. La cueva es dada a conocer en 1864 y en 1962 se hace referencia a su yacimiento arqueológico, confirmado por José Miguel de Barandiarán.

A primeras horas de la tarde del día 3 de Febrero de 1973, el ingeniero bilbaíno, Pedro María Gorrochategui, acompañado de sus 4 hijos y la Srta. María Jesús Pérez, durante una excursión por la zona de las Encartaciones, se adentraron en una cueva del barrio de Arenaza,de Galdames.

Los hermanos Gorrochategui entraron por un estrecho pasadizo, al final del cual encontraron una pared que "tenía pinturas rojas, como animales en silueta". Volvieron a la superficie siendo conscientes de que habian encontrado unas pinturas rupestres de gran valor. Llegados a Bilbao y para confirmar y valorar mejor el hallazgo, se pusieron en contacto con el Director del Museo Histórico de Vizcaya, el Doctor Mario Grande.

Descripción de la caverna

Cueva de Arenaza

La entrada de la cueva es un gran arco partido en dos por una formación estalagmítica de 2 metros de diámetro, orientada al Oeste ligeramente al Sur, se alza a unos 100 metros sobre el nivel del valle inferior y a 190 metros sobre le nivel del mar. La abertura se haya en parte cubierta por una pared de piedra seca, obra de los mineros. La sala de entrada tiene, desde la formación estalagmítica hasta la puerta de hierro que ha sido colocada por el Ayuntamiento de Galdames.

Flanqueando la puerta, se pasa a una sala de unos 20 metros de longitud y de gran altura de techo en el centro. Por el fondo se accede mediante una apertura de 9 metros al corredor principal de la cueva.

En este corredor, a unos 108 metros, nos encontramos con la entrada a la "Cámara de las pinturas". El pasadizo es difícil y peligroso. Es una galeria casi perpendicular al corredor central de la cueva que mide 40 metros y muy estrecha a la cual se accede primero de rodillas y mas adelante arrastrándose, para más tarde llegar a la "cámara" que contiene las asombrosas pinturas.

Las pinturas

Cueva de Arenaza

Hoy sabemos que la caverna de Arenaza mide unos dos kilómetros lineales y cuenta con más de un acceso a interior. Encontramos unas 15 figuras, la mayor de parte de ellas siendo ciervas pintadas de diferentes tonos de ocre y en general de color rojizas. Casi todas las pinturas describen la totalidad de la figura, mientras que algunas se reducen a la cabeza y el cuello, o a cabeza, cuello y dorso.

La figura mejor conservada, presenta una cabeza deformada por un buche, un cuello largo, ancho y arqueado y un dorsal muy corto con un lomo prominente que probablemente no perteneció a la figura original.

Por la calidad de la fauna, tamaño de las efigies rupestres y técnica pictórica de ejecución, nos parece que estas pinturas son datables en el período Magdaleniense antiguo, incluso mas antiguas aún, de hace unos 20.000 años.

En la galeria central se puede ver la cabeza y el dorso de un toro en línea roja, superpuesto por un fino grabado que le añade la nalga y la pierna. Aunque esta figura fue ejecutada con línea roja, tanto por su forma como por la técnica de línea seguida, difiere de las ciervas, y por ello se puede dudar de si lo fue en el mismo tiempo. Pero las semejanzas sugieren que no sea éste muy lejano.

La estructura interior de la caverna de Arenaza I encaja perfectamente dentro de las características de un "santuario paleolítico". Esta de Arenaza es la cuarta caverna de Bizkaia en la que se encuentran muestras de arte rupestre. Las anteriores fueron: Santimamiñe, Goikolau y Ventalaperra.