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Torre Loizaga 

Las dos casas torres que más evidenciaron el carácter banderizo del concejo de Galdames, por cuanto se constituirían en las residencias de los líderes de los principales linajes locales fueron la de Loizaga y la de Atxuriaga. Ambas enmarcarían numerosos episodios de las reyertas descritas por Lope García de Salazar.

Galdames contó en su pasado con un notable número de casas-torre, cantidad que hoy se encuentra reducida a un testimonial grupo de restos que nos pueden dar una idea de la importancia que antaño tuvieron en la zona este tipo de construcciones pero que han perdido por completo cualquier connotación militar que antiguamente tuvieron.

Solamente la Torre de Loizaga, en este barrio mantiene parte de su imagen original ya que es la única que mantiene el desarrollo en altura típico de estas construcciones, aunque una reconstrucción reciente poco afortunada ha acabado con su imagen original dándole un aspecto neomedieval idealizado. De la fábrica original solo conserva el arranque de los muros. Del resto de casas-torre, o se han convertido en casas de labraza y residencia o han desaparecido.

La denominada Torre de Ibarruri, en San Pedro, conserva algunos elementos de gran interés, aunque son ciertamente tardíos, siglo XVI, para representar vestigios banderizos en si mismos, y la Torre de Larrea sigue el mismo esquema que la anterior aunque carente de elementos que la confieran condición nobiliaria alguna.

Por último citar el único vestigio que queda de la Torre de Atxuriaga tras su demolición en 1917. El único testimonio que sobreviviera a la citada demolición lo constituyo el escudo de armas del edificio, trasladado por el influyente Liborio de Sarachaga a los jardines del palacio que él mismo erigiera en San Pedro, donde quedaría instalado sobre un promontorio de lajas de piedra hasta la actualidad.