Noticias

 
Miles de personas se han acercado este fin de semana a disfrutar de la décima edición de Galdames Folk, un festival que se consolida como uno de los eventos más interesantes de la comarca de Enkarterri y que sirve de escaparate para conocer el municipio encartado.
Una década de folk confirma, por el éxito cosechado este año, la consolidación del festival, la calidad de los grupos participantes y el nivel internacional de los mismos.
El buen tiempo ha sido otro gran aliciente para disfrutar de esta nueva edición aunque como en años anteriores, todos los conciertos se han desarrollado bajo una gran carpa y al calor de más de una docena de estufas que se fundían con los aplausos del público asistente al festival.
La jornada del viernes arrancó con la música euskaldun de Xabi Aburruzaga, un gran asiduo al festival pero que, en esta ocasión, pudo disfrutarlo encima del escenario. Con esta actuación se puso el toque euskaldun a la noche del viernes que sirvió de carta de presentación para muchos grupos y personas que llegaron desde diferentes puntos del Estado, incluso desde el extranjero para disfrutar de Galdames Folk. Xabi Aburruzaga precedió a lo que ha sido uno de los momentos más entrañables de esta edición, la entrega de la Zilarrezko Alboka a José Luis Ansorena, todo un referente en la música vasca cuya vida ha estado dedicada a difundir el patrimonio musical vasco por todo el mundo. Sobre el escenario se pudo ver a un José Luis Ansorena muy emocionado por el galardón, muy orgulloso de lo que supone el premio y sorprendido por el premio en sí, ya que se trata de una alboka de plata que puede tocarse como un instrumento más. Tras recibir el premio en manos del concejal de cultura del Ayuntamiento de Galdames, Karmelo Gómez y el teniente alcalde, José Angel Humaran, el escenario acogió a los escoceses Skerryvore que pusieron el ritmo más celta a la primera noche de Galdames Folk.
Durante la jornada del sábado, los y las más jóvenes del municipio participaron en diversos talleres de elaboración de instrumentos autóctonos haciendo así sus primeros pinitos en el mundo del folk.
A mediodía tuvo lugar un concurso de alubias y una seguida comida popular para quienes se acercaron durante el día hasta la plaza San Pedro. El ambiente no faltó durante todo el día pero bien entrada la noche, Galdames se convirtió en un hervidero de gente a la espera de disfrutar de los sonidos africanos y celtas de Nino Galissa y Brian Finnegan Big Band. Los primeros animaron e hicieron moverse del asiento a un público receptivo y participativo que se impregnó de música africana y ritmos al son de timbales. Las canciones protesta en favor de los movimientos juveniles, la paz y la esperanza en Africa calaron hondo en un público que bailó, rio y se solidarizó con la música de Nino Galissa. Despedida entre aplausos y gritos de beste bat que continuaron dando la bienvenida a lo que sería la última y una de las más esperadas actuaciones del festival. Brian Finnegan Big Band no decepcionó a nadie y sus sonidos celtas pusieron el broche final al evento. La calidad de esta última actuación dejó a más de uno con la boca abierta, ganas de más folk y buen sabor para poner punto y final a Galdames Folk 2011.
El balance por parte del Ayuntamiento de Galdames es muy positivo ya que a pesar de la crisis, la calidad de los grupos, el carácter internacional del festival y la respuesta del público, ha hecho que este Galdames Folk 2011 sea ya todo un éxito.