San Juan, una noche especial

San Juan Gaua

En esta noche mágica de mitos y leyendas se celebra la llegada del solsticio de verano.

La noche de San Juan, el 23 de junio, es la más corta del año en el hemisferio norte y desde la medianoche se encienden multitud de hogueras para eliminar cualquier mal durante un año. Esta popular celebración coincide con el solsticio de verano, una de las fechas más importantes para muchos pueblos desde tiempos remotos. El solsticio de verano es, junto con el de invierno, uno de los momentos del año en los que es máxima la distancia desde el Sol al ecuador de la Tierra. Las hogueras que durante horas permanecen encendidas van a ofrecer su luz a la oscuridad de la noche.

San Juan Gaua

Las hogueras, el elemento principal

El elemento principal de la noche de San Juan es el fuego. Los más pequeños de la casa se dedican a recopilar leña y muebles viejos de madera durante los días previos, con la gran ilusión de prender fuego en la que será una noche mágica e inolvidable para ellos. Llegado el momento, basta con amontonar toda la madera recogida, prenderle fuego y esperar a que sea la hoguera más grande de todas.

La costumbre de encender fuegos parece que proviene de antiguos cultos paganos. Cuenta la leyenda que las cenizas del fuego previenen las epidemias y curan las enfermedades de la piel. Para tener un buen año también se dice que es necesario saltar la hoguera al menos tres veces.

Esta fiesta que suele durar hasta el amanecer, saboreando un delicioso chocolate con churros o porras.